La influencia se puede definir como la habilidad de hacer cambiar de opinión o formar una nueva a una persona o un grupo de personas, y aunque la influencia online y la offline están relacionadas entre sí, nunca podremos saber hasta qué punto la offline repercute en la online. Esta última es relativamente fácil medirla con diferentes herramientas como Klout, PeerIndex o Kred, e incluso algunos rankings como el de Alianzo recogen datos y miden la influencia de personas y marcas.
Hay algunos factores que determinan nuestra influencia online y son aprovechados por estas herramientas en sus análisis de influencia, aunque para muchos son herramientas incompletas que no acaban de definir la influencia correctamente. Factores como nuestra comunidad, el nivel de interacción de nuestros seguidores o la capacidad de movilizarlos son analizados para determinar qué usuarios son verdaderos “influencers“. Dependiendo de la herramienta que utilicemos tendremos un valor u otro, ya que son índices y no todos analizan la misma información. De aquí que los resultados varíen considerablemente de una herramienta a otra.
